Wednesday, June 13, 2007

Rock para las masas carnicas -reseña en habanero

Mejor comienzo explicando que carajos es el picadillo de soya. Segun el vejete castro, el picadillo de soya es realmente una masa carnica, mejorada y corregida con soya, y con colorante alimenticio. No sean tan exigentes, a veces no dice –por olvido, claro esta- que las lombrices que tan orgullosamente son cultivadas en los centros de lombricultura nacionales son parte integral del picadillo de soya y de la tristemente celebre cabrona hamburguesa McCastro.

Y en un momento en que no pensaba en el picadillo de soya, ni en la tilapia de tanque de 55 galones –oh, tienes que ser de La Poma para enterderlo, recibo el primer disco formal –editado como último- de Porno Para Ricardo. Que carajos, Let It Be salio como el ultimo disco grabado por the Beatles y no era el ultimo. Asi que por favor, no sean tan preciocistas, ok.

Les confieso que aqui estoy, experimentando una sobredosis de rock para las masas carnicas y tratando de borrar de mi memoria gustative el sabor del puñetero picadillo de soya.

Estoy experimentando una sobredosis de la música de Porno Para Ricardo y sus imágenes, que equivalen a experimentar una sobredosis de mi propia vida en Cuba. La expresión gráfica de la portada del disco es excelente. Es increíble, basta decir que se venderían en la bolsa negra en la Habana en un dos por tres, como pan caliente. Me imagino la gente en la esquina pasando los discos en un cartucho y embolsillando el baro o los fulas. Porque no se encuentra uno todos los días un disco rojo con una hoz y un martillo en amarillo que es tan fuerte y cabronamente anticomunista. Dale un segundo vistazo, y verás que es una monumental pinga y un plátano gigante en lugar de la iconografía bola.

Pero tienes que ser cubano para entender el uso de la libreta de racionamiento en la portada de Rock para las masas… (cárnicas). Hasta la alegría está racionada en Cuba. Y si no te gusta te jodes. El diseño del CD nos muestra la parte superior de una lata de conservas, de cualquiera de las porquerías varias que el gobierno de Cuba vende a precios astronómicos a la mal pagada población, como si hubiera sido abierta con un abridor de latas manual del tipo mas primitivo.

Hablemos un poco de la música… Este disco es simplemente excelente, satírico y con burlas crueles a la sociedad comunista cubana a traves de chistes, sketches cómicos y canciones. El punk rock y el humor nunca estuvieron tan próximos. Porno Para Ricardo los hace hermanos siameses y le da cuero a todo, desde la obsesión por el sexo en un sitio donde el sexo es el único entretenimiento hasta los imbecilizados comunistas, los degenerados agentes del G2, los policías palestinos y los chivatones profesionales. Todo en tono de un humor cinícamente anticomunista que llama a la reflexión acerca de la vida en Cuba, si es que eso se le puede llamar vida.

Nueve Cuentos, sospecho, habla de la conspiración para convertirnos a todos en tipos felices, deprovistos de la capacidad de pensamiento y rebelión. No hay cabida para un Tipo Normal en la Cuba official que aplasta a la auténtica Cuba. Y nada como esa historia de la felación y del choque de los pipis con la precoz novia de la infancia.

Hay canciones como Matando al Padre que son clásicos de una banda de punk rock que el gobierno de Cuba silencia como parte de su macabro presupuesto de represion.

Manuel nos cuenta la vida de un puto homosexual, que finalmente sale de Cuba, gracias a sus proezas sexuales tarifadas.

También entre mis preferidas estan Marlen y Tatiana… y Semen y Castigo, tantas veces que me vi en las mismas situaciones. … No digo nada mas! Las obsesiones de mi vida en Cuba aparecen expuestas en este magnífico disco.

No puedo dejar de escribir un par de líneas acerca de Trova con Distortion (partes 1 y 2) y Trova con Ovation, ahora les digo por que:

Crecí en la época del diversionismo ideológico y de la estafa de alguien que paso como rebelde, cuando era desde el primer día un colaborador del gobierno, con falsa música de corte latinoamericano y letras de poesía dudosa. Ah, las voces recuerdan tanto a esa voz del calvo recontracheo. Si no te sentabas en la ultima fila, garabateabas en tus cuadernos las letras del rock que oías en las estaciones de la Yuma y si no formabas una buena banda de rock con tus compinches y no eras un rebelde sin miedo, bueno, que carajos, no quieras que me sienta mal por ti… y uno tiene que haber escuchado rock en el cementerio de Colon, tomado fotos de los amigos (si esos huevones que leen a Salinger y admiran a Tarkoski) en pose de banda de rock y uno tiene que haber soñado con tener una banda de esas que tiran abajo los stadiums, mientras se disparaba un par de buches de chispa de tren en el Jalisco Park.

Uno tiene que haber crecido en la Cuba de los muñequitos rusos para entender que Porno Para Ricardo cante odas a los musicos de Bremen en el idioma de Bololandia. Tiene uno que saber porque carajos el Viejo de la comedia silente dijo de pinga queridos amiguitos y por que Cheo Malanga fue sancionado por amenazar a sus sobrinos con los muñequitos rusos.

Escuchando “he estado tan loco”, de repente mi vida en Cuba desfila por delante de mi, como un film o una secuencia de viejas fotografias. Porno Para Ricardo hace lo mismo que hice en mis tiempos, visita los mismos lugares obsesivamente y se rebela contra la misma mierda que me rebele en mi dia. Escuchar a Porno Para Ricardo es como mirarme en el espejo de mi vida en Cuba, como leer mi propia biografia escrita por un hermano gemelo al que nunca he conocido. O si, quizas es la persona que estaba del otro lado del espejo, que se ha quedado en Cuba...