Wednesday, September 24, 2008

Hector Palacios on travels, remittances, haters, and dividers.

Hector Palacios and Gisela Delgado returned to Cuba after traveling the world for 11 months, the maximum allowed by the Cuban Junta, in case they give one a "white card" to leave, or not deny one the right to enter your own country.

In a very interesting interview with "el Nuevo Herald", he says:

"Le pedimos al Congreso que permita venir los cubanos a Cuba, porque el contacto pueblo a pueblo es fundamental para conseguir el cambio en el país'', manifestó Palacios. "Y también pedimos que se permitiera el envío de remesas, porque no es concebible impedir que se le mande dinero a un pueblo hambreado... eso termina dañando al gobierno de Estados Unidos, no al de Cuba''.

Sus intercambios con los exiliados cubanos en Miami y otras regiones estadounidenses le convencieron de que la mayoría de sus compatriotas "es ajena al odio con que los identifica la propaganda oficial del régimen, y está dispuesta a participar en la reconstrucción del país''.

"Tenemos que resolver definitivamente esta separación entre exilio y pueblo cubano, porque ambos son la misma cosa'', enfatizó. "Todos tenemos los mismos derechos y sufrimos por igual, los de adentro y los de afuera''.

The above fragment is clarifying, but then you will have people who will condemn him because he wants travel to Cuba and remittances done in all freedom and for the benefit of the Cuban people. He implies that just a minority of people thinks otherwise, and that yes, those are the ones who hate the Cuban people and try to wedge exiles from Cuban in the island. Of course, there will be some that will accuse Hector Palacios, a political prisoner, and his wife Gisela Delgad, a Lady in White, of whatever their feeble minds can concoct.